«El Reino», versión sindical: la historia del gremio que reúne a más de cinco mil pastores

Desde hace más de 10 años, el Sindicato Único de Trabajadores de Culto y Religión de la República Argentina (SUTCRRA) busca conseguir el reconocimiento legal para que sus trabajadores dejen de estar precarizados.

La reciente y exitosa serie “El Reino” despertó interés en la relación entre las iglesias evangélicas y la política. En Argentina esa relación no llegó a tener la dimensión que tiene en otros rincones de Latinoamérica (como es el caso de Brasil, en donde existe hasta un bloque de diputades evangelistas); lo que sí existe en estas tierras es un “sindicato de pastores” que desde hace más de 10 años busca conseguir su personería gremial.

El gremio tiene 5.400 afiliados, su comisión directiva está en su totalidad integrada por pastores evangélicos y desde mediados del 2008, bajo el nombre Sindicato Único de Trabajadores de Culto y Religión de la República Argentina (SUTCRRA), busca la personería jurídica y la solicitud de inscripción gremial ante el Ministerio de Trabajo. “Nosotros queremos que los compañeros estén registrados, con los aportes, el seguro de ART y sean reconocidos como trabajadores”, explicó en diálogo con El Grito del Sur Julio Cesar Bozzarelli, su secretario general. Bozzarelli es pastor, admirador de Saúl Ubaldini y ex amigo del fallecido Momo Venegas.

En el proceso de convertirse en el primer “modelo de sindicalismo religioso”, cambiaron de nombre y de integrantes, pero su secretario general sigue siendo el mismo y es el que viene intentando darle legalidad al reclamo de los trabajadores del culto que se encuentran “dentro de la informalidad”.

Pastor Bozzarelli

Según el pastor Bozzarelli, su sindicato nace “viendo las diferencias que existen con los capellanes católicos dentro de las cárceles y nosotros siendo ministros carcelarios y capellanes, éramos precarizados y mirábamos que el sacerdote cobraba su sueldo, actualmente lo cobra. Y nosotros íbamos con las credenciales de pastores, estábamos todo el día predicando, trabajando a full, más de 4, 5, 6 horas dentro de las cárceles, y los curas cobraban y nosotros no”. “Entonces vimos esa diferencia y armamos el gremio. Primero hicimos una asociación civil, y después tuvimos que estudiar la ley de asociaciones sindicales, la 23551, y la ley de contrato de trabajo, y a partir de ahí fundamos lo que fue la primera presentación en la dirección de asociaciones sindicales en el Ministerio de Trabajo de la Nación. Realizamos todos los formularios, presentamos el estatuto, cumplimos los requisitos para formalizar como dice la ley de asociaciones sindicales de auto rogarnos el derecho para sindicalizarnos como trabajadores dentro de los penales, 60 cárceles, más de tres mil capellanes, pastores que van a trabajar”, describió.

En ese reclamo inicial, buscaban tener el mismo reconocimiento dentro de las instituciones carcelarias entre los miembros de las Iglesias evangelistas y de las católicas. Pero ese no es el único lugar en donde este sindicato busca tener incumbencia, ya que también apuntan a regularizar las diferentes situaciones en las iglesias protestantes de la Provincia de Buenos Aires. “Iglesias bautistas, pentecostales, del reino de dios, donde un montón de compañeros y compañeras que están dentro de las asambleas de Dios, de un montón de estructuras, que algunos cobran y les pagan mal porque no está regulada la actividad”, denunció el Pastor Julio. “Les pagan sin recibos de sueldo, les pagan sin aportes, con los diezmos de la ofrenda les reconocen la actividad, pero no solamente para que vayan a predicar. Porque una cosa es que vaya un culto a predicar y otra cosa es la responsabilidad de los compañeros trabajadores que van, predican, administran la iglesia, limpian, cuidan, lavan los baños, bautizan a los compañeros, tienen escuela teleológica. Hay infinidades de tareas durante un tiempo determinado, y nosotros queremos el convenio colectivo del escalafón”, siguió Bozarrelli.

Desde el sindicato explicaron que “en la Provincia de Buenos Aires hay más de 25.000 iglesias protestantes, (que incluyen) adventistas, metodistas, anglicanas, ortodoxas, de la confederación de bautistas, de las federaciones de pastores”. Y según el último censo que ellos mismos realizaron, son “casi 750.000 los compañeros trabajadores en el orden nacional” los cuales buscan representar desde ese gremio. El sindicato naciente tiene “5.400 afiliados en toda la Provincia de Buenos Aires, que están de manera voluntaria a la espera de la decisión del Ministerio, para poder constituir a los delegados y conseguir un co-seguro de sepelio, asistencia de salud, ya que los compañeros están desprotegidos”, sumó Bozarrelli. 

Además, “todos los compañeros que están en la comisión fiscalizadoras son pastores, con años de trayectoria y las iglesias que están con nosotros tienen personería jurídica y están reconocidas por cancillería” (ya que la Secretaria de Culto de la Nación, que es la que realiza el registro nacional de cultos, pertenece al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto). Por otra parte, para su secretario general no existe ninguna contradicción entre la política gremial y el culto religioso: “No tiene nada que ver. Nosotros no sindicalizamos la fe y no hablamos de religión. Hablamos de derecho laboral, de los compañeros trabajadores. No tiene nada que ver la fe con el derecho laboral y el derecho a la sindicalización. En sindicalización hablamos de ley de trabajo y ley de asociaciones sindicales, ahí se terminó la discusión. No discutimos la religión”, sentenció el Pastor e insistió sobre su reclamo: “nosotros queremos el blanqueo laboral, ya que hay compañeros que no están registrados. Los empleadores, que son los que tienen que pagar, no cumplen con las normativas. No blanquean a los compañeros, los tienen de manera ilegal, y hay una ley nacional que prohíbe el trabajo en negro”.

Moyano y Bozzarelli

Para sumarle un condimento más a este “sindicalismo espiritual”, hay que decir que en varios portales sindicales de nuestro país apareció como novedad la búsqueda de la personería gremial de un sindicato de trabajadores de la religión, pero presentado por otra persona llamada Leonardo Mitchell Mazza. La supuesta novedad era la presentación de SUTCRRA, pero -según nos cuenta Bozzarelli- el gremio existe hace muchos años. Según el Pastor, se trató de una maniobra fraudulenta: “Al señor lo tuvimos que expulsar, hay un acta de expulsión. El señor Mazza lo conocimos durante unos meses, un señor civil que vino en nombre de representación del Ministerio de Trabajo, diciendo que se ofrecía para tramitar la personería. Nos vinieron a ver a mí y a un grupo de pastores a ofrecer tramitar y agilizar el número de expediente nuestro e hicieron un desastre. Ofrecieron arreglos espurios y lo que querían era quedarse con el gremio. El señor Mazza no es trabajador, no es pastor, no está registrado en ninguna iglesia, no esta reconocido por ninguna iglesia. Y nosotros hicimos una presentación en el Ministerio de Trabajo para avísales quiénes eran el señor Mazza y su abogado, que intentaron usurpar los títulos del gremio. Nosotros cometimos un descuido, de buena fe, porque se presentó en nombre del Ministerio de Trabajo. Pero después vimos que quería quedarse con el Gremio”, denunció Bozarrelli.

Mas allá de esta situación extraña, el Sindicato Único de Trabajadores de Culto y Religión de la República Argentina sigue buscando el reconocimiento por parte del Ministerio de Trabajo y en ese camino también ha tomado otras acciones. “Estamos haciendo distintas presentaciones, también en el Ministerio de Desarrollo, como complemento, estamos pidiendo que los trabajadores de culto sean incorporados en el RENATEP como trabajadores de la economía informal, para que también puedan acceder a los beneficios que otorga el Estado. Si se la dieron a los movimientos sociales, que están trabajando muy bien los compañeros, también se les puede dar a los trabajadores de culto, que hacen las mismas tareas pero en las iglesias”, contó el secretario general.

Por último, hay que decir que el gremio no se encuentra unido a ninguna central de trabajadores. Si bien desde hace un tiempo tienen relación con la CTA Autónoma (que todavía no los admite como gremio), en la actualidad han tenido también reuniones con la CTA de los Trabajadores de Hugo Yasky y con la FETIA. “Estamos hablando con Pedro Wasiejko de la FETIA y otros compañeros de la CTA, ellos nos están permitiendo formalizar la comisión de rama especifica de Trabajadores de Culto de la FETIA. Ya hay un montón de compañeros afiliados, hemos cumplido con la cuota de afiliación y estamos pidiendo la tutela hasta cuando el Ministerio nos dé la protección y el derecho para regularizar la actividad de los compañeros trabajadores”, afirmó Bozarelli. Con ese espacio piensan lanzar en breve una escuela de formación sindical para líderes sindicales católicos evangélicos. “Estamos lanzando la escuela de formación sindical de trabajadores, la vamos a presentar en nuestra sede nacional en Buenos Aires en septiembre junto a varios gremios que la van a apadrinar. Creemos que hay que generar conciencia en los trabajadores, que hay que formar dirigentes sindicales, porque la iglesia protestante evangélica cristiana del país no tiene dirigentes sindicales”, anunció Bozarrelli, quien comenta que entre los asistentes a esa presentación estarán -además de los miembros de la FETIA y las CTA- los compañeros del sindicato de funerarias. “La gente tiene que saber que hay cristianos evangélicos en la Argentina que quieren un nuevo modelo gremial”, concluyó el pastor.

Nahuel March Rios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

3 × 5 =